martes, 3 de mayo de 2011

El primer anarquismo y sindicalismo

El anarquismo español no tiene una sólo forma de acción sino que depende de las distintas coyunturas políticas existentes: unas condiciones más permisivas favorecen la tendencia sindicalista y la lucha laboral; otras condiciones más represivas (primeros años de la Restauración, leyes antiterroristas de fin de siglo) condicionan una tendencia insurreccional y violenta-terrorista.

Formas de acción:
  • Asociacionismo y lucha sindical y huelguística, predominante en períodos de permisividad legal (Sexenio liberal-democrático y a partir de la liberación de 1881). 
  • Acción violenta, el insurreccionalismo y las represalias, dominan durante el período de clandestinidad forzada (primeros años de la Restauración). Posteriormente, la propaganda por el hecho y el atentado terrorista como táctica política (durante el cambio de siglo: 1893-1906).
    Propaganda pública de las ideas, a partir de 1881 facilitada por la mayor permisividad, con algunos altibajos por las leyes antiterroristas.
  • Nueva forma de lucha sindical, más radical, (último cuarto de siglo) cuyo eje táctico será el mito de la huelga general.

La FTRE y su desintegración:

La FTRE (Federación de Trabajadores de la Región Española) fue el germen del movimiento anarquista español. Las divisiones internas quedan de manifiesto a la hora de condenar atentados como el de la “Mano Negra” en Andalucía en 1883. La desintegración de la FTRE llegaría en el Congreso de Valencia de 1888, en el que se fundaría la Organización Anarquista de la Región Española, que en octubre de 1889 pasaría a denominarse Pacto de Unión y Solidaridad.
La desintegración de la FTRE en 1888 dejó un vacío sindical y organizativo en el anarquismo español que fue ocupado en esos años por la propaganda por el hecho, pero también por la propaganda oral y escrita. Esta desintegración propició un periodo de incubación de las acciones violentas, ayudado por las represiones de Jerez y de las celebraciones del 1º de mayo, así como por el vacío sindical que dejó esta desintegración. Esta desintegración progresiva, especialmente a partir de la represión de la Mano Negra, aboca a partir de 1888 a la acción revolucionario individual violenta, martirial. La decadencia de las organizaciones de masas da auge a las soluciones individualistas.

Los atentados anarquistas:

Atentado en el Liceo de Barcelona, 7-nov-1893
Los atentados anarquistas son actos desprovistos de una finalidad clara; cercanos a la desesperación, de un anarquismo romántico y violento, que a veces causa víctimas inocentes y que no siempre se cumplen sus confusos objetivos revolucionarios, atrayéndose progresivamente una mayor represión policial, generando mártires, que a su vez producen más atentados como represalia, más víctimas y más mártires.
El terrorismo anarquista español hay que encuadrarlo en un contexto europeo (grandes atentados de fin de siglo), aunque en España y concretamente en Barcelona tendrá repercusión internacional (proceso de Montjuich). Destacan el atentado al Liceo de Barcelona y el asesinato de Cánovas.
 
Diferencias entre los anarquistas:

Se puede distinguir a los anarco-comunistas (también llamados comunistas libertarios o kropotkianos) y los anarco-colectivistas (o bakunistas). Los comunistas están más cerca de la propaganda por el hecho que los colectivistas. Los colectivistas prefieren la legalidad y sostienen la ilicitud de algunos medios, los comunistas tendían al ilegalismo y a utilizar cualquier medio si era válido para sus fines. Los colectivistas confiaban en la masa obrera como sujeto revolucionario; los comunistas, en el hombre aislado, el rebelde. Los colectivistas confiaban en la organización de federación de sociedades de oficios; los comunistas desconfiaban de cualquier organización, y preferían organizarse en pequeños grupos. Los comunistas justificaban a los anarquistas-terroristas (aunque no todos no fueran partidarios de los atentados) y los colectivistas rechazaban los terroristas (aunque no dejaran de defenderlos en los procesos una vez cometidos los atentados. Los colectivistas apoyan las acciones reivindicativas cotidianas y los comunistas querían llegar a la sociedad ideal por medio de grandes cambios.
 
Sindicalismo reformista:

Se le ha llamado también obrerismo societario reformista, y aparece como una tercera forma de asociación obrera durante la Restauración, además de las ya mencionadas: anarquismo y socialismo marxista. El representante más importante de esta tendencia es la agrupación textil catalana denominada Las Tres Clases del Vapor. Se define como tendencia reformista, frente al insurreccionismo radical anarquista de la FTRE y en constante diálogo y confrontación con los proyectos madrileños de crear un partido socialista democrático, así como colaborando sindicalmente siendo la base sindical más sólida de los años 80.

Fuente: apuntes de Historia Contemporánea de España para la Universidad de Sevilla.

1 comentario:

  1. No se de qué doctrina está hablando. Anarquismo es, esencialmente, apoyo mutuo, y no creo que se pueda apoyar a alguien poniéndole bombas.

    Anarquismo es la antítesis del comunismo y de cualquier sistema de gobierno.El anarquismo no acepta ningún de gobierno ni ellos tampoco quieren gobernar. Su doctrina, tratar de cumplirla, es una utopía, porque para llevarla a cabo se requiere, apoyo incondicional entre todos los seres, y, lamentablemente, todos los hombres no alcanzan ese grado de amor incondicional por el prójimo y de conductas intachables.

    Está hablando de terroristas, no de anarquistas.
    C

    ResponderEliminar