jueves, 2 de junio de 2011

El "General Invierno" y el devenir de Europa; Napoleón y Hitler

Quizá le debemos a Rusia más de lo que nosotros pensamos, y es que no ha habido nunca en la Historia Contemporánea un lugar más decisivo que el camino hacia Moscú. El "General Invierno", como dijese Napoleón, derrotó a las dos personalidades militares más importantes que ha dado nuestra historia reciente: el mismo Napoleón, y Hitler. Dos son las fechas clave, 129 años las separan: 1812 y 1941. En ambas fechas, el que hasta entonces fuese amo de Europa se encontraría con aquéllo que iba a desvirtuar sus planes; el frío invierno de las estepas rusas. En cuanto al devenir europeo, la importancia de este país se presume abismal, capital: de haber claudicado ante sus invasores, nunca Europa habría sido como ha sido.
Napoleón, derrotado por el "General Invierno"
En el primer caso, al genio de Napoleón sólo le faltaba el basto Imperio ruso para completar su puzle continental y coronarse amo de Europa; si bien es cierto que España le estaba siendo un quebradero de cabeza, no es menester señalar que ésto ocurrió precisamente debido a la apertura del frente ruso sin haber hecho capitular a España. Pero lo que está claro es que de haber conquistado Rusia muy probablemente nada habría frenado al Gran Corso y toda Europa Continental habría sido una, la de Napoleón. Y quién sabe si el mundo por completo. 
Soldados alemanes "congelados" de frío en el frente ruso
El segundo caso, el de Hitler, mantiene muchos paralelismos con el anterior. El führer acababa de derrotar increíblemente a Francia, su gran rival, y era sólo cuestión de tiempo conseguir la rendición de Inglaterra. El ataque a Rusia de Hitler se debió precisamente a la creencia de que el frente occidental estaba muerto, y de que una victoria sobre la gran Rusia comunista haría rendirse no sólo a Inglaterra, sino a cualquier posible enemigo. Muy posiblemente, de haber derrotado a Stalin, ésto habría sido lo sucedido. Sólo la resistencia tenaz de la URSS hizo que Churchill consiguiese el tiempo necesario para armar la resistencia inglesa y convencer a EEUU de entrar en la guerra. El mantenimiento del frente oriental, en el mayor esfuerzo defensivo que ningún pueblo haya hecho quizá en la historia, hizo que la II Guerra Mundial se decantase del lado de los aliados. Una Europa muy diferente podría haberse dibujado.
Como decía, le debemos mucho a la inexpugnable defensa rusa. Si bien es cierto que este tipo de conjeturas no es más que historia-ficción, no debemos olvidar ni dejar de reconocer que la integridad de Europa pendió dos veces del mismo hilo. Y nunca llegó a romperse.

1 comentario:

  1. los soldados congelados, realmente estan congelados congelados

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