miércoles, 29 de junio de 2011

La Noche Triste y la conquista de Tenochtitlán

La noche triste
Ilustración de "la Noche Triste"
El 30 de junio de 1520, hace 491 años, en la ciudad azteca de Tenochtitlán, las huestes de Cortés tuvieron que abandonar la ciudad ante el ataque de miles de mexicas, en la conocida como "Noche Triste". La sucesión de los hechos fue la siguiente. La ciudad se encontraba dominada por los españoles, que tenían secuestrados al Emperador azteca Moctezuma. Teniendo Cortés que salir a socorrer la llegada de una expedición española dispuesta a cuestionar su poder (al frente de Pánfilo de Narváez), estalló una rebelión en la ciudad (Cortés había dejado al mando a Pedro de Alvarado), que éste solucionó de una manera muy típica de los conquistadores: atacando primero. Así, mandó asesinar a numerosos líderes aztecas (la "Matanza del Templo Mayor"), y ésto no hizo más que enfurecer los ánimos de los aztecas. Con Cortés ya en la ciudad, pidió al prisionero Moctezuma que intentarse calmar a sus aún "súbditos", y salió al balcón de su palacio a hablarle al gentío. Éstos, que entendieron que su antiguo Emperador no era sino un títere de los conquistadores, le atacaron con piedras y flechas, hasta darle muerte.
La situación había llegado a un punto de no retorno. Cuentan algunas fuentes que Cortés mandó asesinar a todos los cabecillas aztecas que tenía secuestrados, debido a que ya no les valían. Los que aún seguirían con vida, eligieron a Cuitláhuac como caudillo contra los españoles, quien desplegó un ágil poder de mando e importantes alianzas con caciques vecinos. A pesar de que éste moriría pronto, debido a la viruela, organizó el ataque a los españoles de tal manera que éstos no tuvieron otro remedio que huir de la ciudad, siendo sitiados en el palacio de Axayácatl. Huyeron la noche del 30 de junio, y mientras atravesaban uno de los canales que rodeaban la ciudad (recordemos que Tenochtitlán era una ciudad flotante) fueron descubiertos y en cuestión de minutos se vieron rodeados por miles de indígenas. Las estimaciones cuentan que murieron casi todos los indios auxiliares de la hueste de Cortés, y la mitad de los españoles (unos seiscientos) y que la otra mitad resultó herida.
Ésta sería "la Noche Triste", recordara así porque (según se cuenta) Cortés lloró amargamente una vez pudo ponerse a salvo. Los supervivientes se reunirían en el territorio aliado de Tlaxcala. Curiosamente, un año después, justamente tal día como hoy (el 30 de junio de 1521), Cortés atacó la ciudad en una embestida devastadora. No sería hasta el 13 de agosto de 1521 cuando Cuauhtémoc, el caudillo sucesor de Cuitláhuac, se rindió y entregó la ciudad a los españoles.
Cortés había conquistado la maravillosa Tenochtitlán, capital del Imperio azteca. Había nacido la leyenda.
Conquista de Tenochtitlán
Lienzo anónimo sobre la conquista de Tenochtitlán, donde podemos ver la grandiosidad del ataque orquestado por Cortés, por varios frentes y por mar y tierra.

3 comentarios:

  1. La verdad es que Cortés y los suyos hicieron méritos más que sobrados para recojer la ira de los aztecas... mentalidad de conquistador del XVI

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  2. Estupendo relato de unos hechos luctuosos; y precioso el cuadro que no había visto nunca. Un saludo cordial.

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  3. esta es la idea que nos inculcaron,pero creo que la realidad fue otra,el imperio no existia como tal los mexicas sometieron a pueblos muy atrasados
    y reacios,no hay explicacion congruente de como los españoles pudieran someter a un pueblo que fue capaz de construir magnificos edificios y tener un
    esquema social avanzado por lo demas la historia la escribieron soldados unos y religiosos otros.

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