viernes, 28 de octubre de 2011

Cicerón, Rómulo y Jesucristo: una reflexión sobre el mito

"Y una vez que Rómulo hubo reinado durante treinta y siete años, sus grandes realizaciones llevaron a la creencia de que, cuando él desapareció durante un repentino oscurecimiento del sol, él había ido a sumarse al número de los dioses (...). Y el caso de Rómulo es tanto más notable cuando que todos los demás hombres de quienes se dice que se convirtieron en dioses vivieron en épocas más rudas, en las que había una mayor propersión a la invención de leyendas fabulosas, y en que los hombres ignorantes eran fácilmente inducidos a creerlas; pero sabemos que Rómulo vivió hace menos de seiscientos años, una época en que hacía ya tiempo que existían la escritura y la educación, y en que todas esas ideas primitivas equivocadas, que se habían desarrollado bajo condiciones de falta de civilización, habían sido ya dejadas a un lado".

Sobre la República, Cicerón, Libro II, capítulo 10

Busto de Marco Tulio Cicerón
Cicerón, uno de los más doctos y sabios hombres que la Roma inmortal ha dejado para la Historia, escribía ésto en su obra de ensayo Sobre la República, esencial para entender la configuración y génesis del Estado romano y, sobre todo, para entender la visión de un hombre del año 54 aC sobre una Roma nacida hacía más de seiscientos años. Y sobre su nacimiento, cuyo principal protagonista es Rómulo, escribía a colación en este párrafo maravilloso anteriormente transcrito, que da pie a una serie de reflexiones sobre cuestiones como la tradición, la religión y los mitos.
Porque no podemos olvidar que Cicerón vivió entre los años 106 y 43 antes de Jesucristo, y ya el maestro escribía entonces acerca de los mitos del pasado romano, de dioses que no eran otra cosa que la invención de un pueblo incivilizado. Le sorprende, incluso, que a Rómulo se le divinizara teniendo en cuenta que éste vivió hacía menos de seiscientos años (es decir, entre los años 771 y 717 aC), cuando ya había hombres versados en la escritura y en la educación. Mito y cultura-razón, diferencia Cicerón. ¿Cómo podría pensar, entonces, el escritor y filósofo romano en que la civilización podía seguir creando mitos no sólo en la época de Rómulo, ni en la suya propia, sino noventa años de su muerte?
La loba capitolina amamanta a Rómulo y Remo. La vida del fundador
de Roma está envuelta en mitos y leyendas, aunque Cicerón hablase
de que ya en su época (siglo VIII aC), había escritura y hombres cultos
como para que los escritos acerca del Rex fuesen más cercanos a la realidad
.
O lo que es lo mismo, ¿qué pensaría Cicerón de Jesucristo, el divinizado hijo de Dios, de haberlo visto en persona? La reflexión que me llevó leer este pasaje de Sobre la República es la siguiente: ¿cómo es posible que el maestro romano diese por errado el mito acerca del Rómulo dios, y sobre los otros dioses, atribuyéndolos a la sinrazón de aquélla época, y que sin embargo hoy haya gente que crea a pies juntillas mitos de hace más de dos mil años como el de la resurrección?

"Tomás el incrédulo" de Gerard van Honthorst. Según los Evangelios,
la resurección de Cristo no fue espiritual, sino carnal y tangible. 
No es mi intención ofender a nadie, ni mucho menos, y respeto las creencias religiosas y comparto, en gran medida, los valores de la educación cristiana. Sólo que es innegable pensar que muchas de las tradiciones y los mitos heredados no son otra cosa que una piedra rectangular cuyo devenir y el paso del tiempo ha convertido en un canto rodado. Y creo, como Cicerón creía sobre Rómulo, que Jesucristo era un hombre ejemplar, pero de ahí a considerarlo un Dios es lo que versa entre el mito y la realidad.
Y esto lo escribía Cicerón, un hombre docto de Roma, sobre los mitos y los dioses, en el año 54 antes de Jesucristo. 

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