miércoles, 2 de noviembre de 2011

Doce momentos trascendentales en la Historia, parte I

Alguna vez te habrás preguntado, ¿qué momentos en la Historia fueron definitorios y trascendentales para el futuro?, ¿qué momentos cuyo desenlace hubiese sido distinto habrían significado un devenir completamente diferente? Aquí seleccionaremos doce momentos esenciales en la Historia de la humanidad, cuya elección es muy difícil, casi personal, pero de los que no cabe duda pensar: de haber sido diferentes, la Historia no habría sido la misma. Aquí van los seis primeros.


El final de la Segunda Guerra Médica:

Ilustración de la batalla de Platea
La supervivencia de la cultura helena, la cuna de todas las occidentales en la Historia, se jugó en la sucesión de batallas que distan desde la legendaria de las Termópilas, en agosto-septiembre de 480 aC, a la de Platea, el 27 de agosto de 479 aC. En este escaso año se produjo además la de Artemisio y la de Salamina. La de la Platea, con victoria final para la confederación griega, dirigida por el general espartano Pausanias, significó tanto la supervivencia de la cultura como la unión patriótica de todas las sociedades griegas. Los persas, legendarios enemigos, jamás volverían a poner pie en el Egeo.

El final de la Segunda Guerra Púnica:

Ilustración de la batalla de Zama.
Entre la victoria de Aníbal en Cannas, el 2 de agosto de 216 aC, y su derrota a manos de Publio Cornelio Escipión "el Africano" en la batalla final de Zama, del 19 de octubre de 202 aC, estuvo en juego la supervivencia de la República Romana quien, a la postre, llevaría su civilización a todos los rincones de Europa. La de Cannas se suele considerar la batalla de mayor alarde táctico de la antigüedad, donde el general cartaginés Aníbal produjo a Roma la derrota más grave de su historia hasta entonces. La de Zama fue, asimismo, el triunfo del genio de Escipión y la derrota de un Aníbal con casi veinte años de guerra a sus espaldas. Una victoria de éste, aquí, habría hecho de Cartago, posiblemente, lo que será Roma en la Historia.

De la República al Imperio: 

Ilustración de la batalla naval de Accio.
Es lo que dista entre la batalla de Munda, el 17 de marzo de 45 aC, y la batalla de Accio, el 2 de septiembre de 31 aC. La primera significó la victoria de Julio César sobre los hijos de Pompeyo el Grande y el fin de la Segunda Guerra Civil Romana, que libraba contra éstos, declarados defensores de la República. Tras la misma, César marchó sin oposición sobre Roma y se declaró dictador perpetuo, aunque su cargo no duraría mucho: sería asesinado el 15 de marzo del año siguiente. En la batalla naval de Accio, en un escenario muy diferente, el sucesor de César, Octavio Augusto, venció a Antonio y Cleopatra dando fin a la Cuarta Guerra Civil Romana significando, según los historiadores, el fin de la República y el comienzo de un imperio que duraría más de cuatro siglos y que llevaría, como decíamos antes, la civilización romana a los confines del continente. 

El cristianismo, entre la persecución y el culto:

Constantino I, el impulsor del edicto de Milán.
Entre los mandatos del emperador Diocleciano, que gobernó Roma entre los años 284 y 305 dC, y Constantino I, 307 a 337, la religión cristiana pasó a ser perseguida brutalmente en todo el Imperio a ser permitido oficialmente su culto. En el año 303 comenzó la "gran persecución", donde se prohibió las escrituras y el culto a Cristo, y se persiguió y martirizó a muchísimos de sus seguidores. Diez años después se daría fin a esta persecución: Constantino, mediante el edicto de Milán en 313, despenalizó la práctica del cristianismo, lo que consiguió que, en pocos años, se expandiese por toda Europa aprovechando la propia extensión del Imperio.

La invasión islámica y su amenaza en Europa:

Batalla de Poitiers
El 19 de julio de 711 las tropas islámicas al mando de Táriq vencían al rey visigodo Don Rodrigo, en la batalla del Guadalete. El reino visigodo era un gigante de pies de barro y se desmoronó tras esta derrota. El islam conquistó la Península en pocos años, pero ¿cual fue el freno de su amenaza? Veintiún años después del paso del Estrecho, y bajo el nombre de Al-Andalus, las tropas islámicas cruzarían los Pirineos y se enfrentarían a las tropas galas de Carlos Martel en una batalla por la supervivencia de la cultura europea. Sería la de Poitiers, acontecida el 10 de octubre de 732 y saldada con victoria gala, significando la primera gran derrota del islam. A partir de entonces, Al-Andalus nunca más intentaría el salto de los Pirineos.

1492:

Ilustración, Boabdil entrega a los Reyes Católicos la ciudad de Granada
Pocos años fueron tan decisivos en la Historia, al menos para los reinos hispanos. El dos de enero, el último de los reyes andalusíes, Boabdil, entregaba Granada a los Reyes Católicos, dando fin a un proceso de reconquista que duraba siglos. Significaría, además, el total gobierno de la Península por parte de gobernadores cristianos. El 31 de marzo se produciría la expulsión de los judíos y la unificación religiosa en los reinos, y el 12 de octubre, como todos sabemos, Colón tocaría tierra en América. Un sólo año que sentaría las bases políticas, territoriales y religiosas de varios siglos de dominio español en el mundo. 

5 comentarios:

  1. Hola, sobre el paso de la república al imperio quería hacerte una pregunta, ¿no crees que este paso ya se dió con Sila/Mario?

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  2. Sí que es cierto que durante muchos años la República tenía una política propiamente imperial, como hemos visto desde Escipión el Africano, y también podría decirse que fue a partir de Sila cuando "murió" la antigua República, pues, a parit de él, ya no hubo nunca más un poder consular-senatorial a la usanza.
    Este es ciertamente el punto que más me ha costado distinguir en este artículo; y elegí la victoria de Augusto como el punto de transición porque, a partir de entonces, ya nunca más se volvería a hablar de República. No olvidemos que, tras Sila, aún hubo una Guerra Civil entre César y Pompeyo donde éste segundo decía luchar en nombre de la República; y además, en un ejemplo claro, el asesinato de César fue orquestado mismamente para salvarla.
    Con la victoria de Augusto, como dije, la República quedó definitivamente enterrada.

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  3. Pero bueno, es mi opinión personal, cada uno puede interpretar los hechos según su punto de vista, para eso somos, o pretendemos ser, historiadores, para desarrollar una mente crítica ante los hechos históricos.
    Un saludo.

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  4. Buena entrada, aunque yo creo que la misma invención de la agricultura se puede considerar revolucionaria.
    Saludos.

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  5. La rueda, la agricultura, etc.; claro que sí, fueron incluso más revolucionarios, pero ¿en qué momento ocurrieron?, ¿fue un proceso puntual?, de ahí a que en esta entrada me haya centrado en momentos trascendentales de la historia, de los que tenemos constancia además.
    Aún así, como dije antes, esto es tan subjetivo y personal que cada uno tendrá su opinión.

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