viernes, 24 de febrero de 2012

¿Por qué los espartanos causaban tanto miedo?

Todos conocemos la ferocidad de los espartanos, o por lo menos la imagen que hemos tomado del cine o de los libros: el ejemplo más reciente es el comic o la película 300 que nos presentan a unos hombres a los que no se les pueden parar si no es con la muerte.
Esa misma imagen la tenían por todo el territorio griego y sus fronteras. Los propios griegos sentían miedo antes los espartanos, y no es para menos, ya que desde que nacían, los varones recibían una educación en la que los convertían en autenticas máquinas de matar.
Esparta era una polis formada por cinco tribus, que eran considerados los verdaderos espartanos, libres, podían participar del gobierno de la ciudad, del ejército y poseían las mejores tierras. En la sociedad también estaban los periecos, los habitantes de los alrededores, no pertenecientes a las cinco tribus y no considerados ciudadanos, aunque si libres, y los hilotas, prisioneros de guerra que tenían el papel de esclavos, pero con condiciones más duras, por lo tanto, no eran libres.

La formación de los futuros espartanos comenzaba en el nacimiento. A los pocos días del nacimiento el bebe varón se presentaba ante la gerusía, el consejo de ancianos, y ellos dictaban si valía para ser un verdadero espartano o no. Si pasa la selección su padres lo educaban hasta los 7 años para que no tuviera miedo a nada, ni a la oscuridad, ni a los ruidos de la noche, ni a la muerte; si por el contrario los ancianos consideraban que no valía, era abandonado en el bosque, a su suerte, y un bebe indefenso en un bosque con las fieras, era una muerte segura. El sistema educativo se llamaba agogé.

Un día en la escuela para los jóvenes espartanos, entrenándose para ser buenos soldados

En cuanto cumplía 7 años, el niño acudía a la escuela con una estricta formación, dirigida a la vida militar, ya que ellos eran los futuros soldados que defenderían las murallas de su ciudad. Se le organizaba en cuadrillas y se les sometía hasta conseguir una obediencia pura.

A los 12 años, cada joven tomaba un inspirador, el llamado oidor, para que le enseñase las materias de forma particular y su cerebro se impregnase bien con los conocimientos. El final de esta fase era la más divertida para ellos, pero la que más odiaban los hilotas. El “examen” para poder pasar a una fase superior se llamaba krypteia; consistía en cazar hilotas, como si fueran animales; el hilota era engañado y mandado al bosque mientras que el joven espartano se escondía para cazarlo y darle muerte, como si de un ciervo se tratase. Con esto llegaban a la mayoría de edad, los 18 años.

Durante dos años se recibían premios honoríficos a los mejores de las materias destacadas en esta educación. Desde los 20 años y durante diez años se acudían a mesas comunes en las que se debatían temas de importancia. A los 30 años, aquel niño seleccionado por los ancianos, había finalizado su educación y convertido en un espartano capaz de proteger la ciudad con su vida.

Por otro lado, la mujer también recibía una educación, no tan estricta como la de los hombres y sin estar dirigida a la guerra, pero si muy importante y orientada a la política. Las mujeres espartanas tenían más libertad y derechos en muchas otras civilizaciones bien adentradas después de Cristo. Pero siempre por debajo del hombre, por desgracia.

Después de ver como es el sistema educativo, aunque a muy grandes rasgos, ¿cómo no iban a tener una imagen feroz y causar miedo entre las poblaciones vecinas? Ahora se puede comprender más por qué Leónidas siguió adelante a la guerra contra los persas contando sólo con trescientos hombres.

Momumento a Leónidas

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