Reflexiones y curiosidades sobre Historia

jueves, 19 de abril de 2012

Dresde, el mayor bombardeo de la historia

En imagen, la famosísima foto de Richard Peter, que muestra el casco histórico de Dresde, La Florencia del Elba, absolutamente arrasado.
En el ataque incendiario sufrido por Tokio la noche del 9 al 10 de marzo de 1945 murieron alrededor de 135.000 personas y casi un millón perdió su hogar; y las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki causaron, respectivamente, 83.000 y 70.000 muertes. Sin embargo, la localidad alemana de Dresde sigue siendo la ciudad mártir por excelencia; y es que tiene el macabro honor de haber sufrido el mayor bombardeo de la historia. Dresde es una preciosa ciudad sajona conocida antes de la II Guerra Mundial como la Florencia del Elba, en alusión a sus grandes monumentos. A las 22.15 de la noche del 13 de febrero de 1945, una primera oleada de cuatrimotores Lancaster de la RAF británica inició la mayor incursión realizada jamás sobre una ciudad, arrojando bombas explosivas destinadas a romper ventanas y techos. Sólo tres horas después, otros 529 Lancaster lanzaron sobre los escombros humeantes otras 650.000 bombas incendiarias.
Parecía el Apocalipsis. A lo largo del día siguiente, una nueva oleada, esta vez de 316 aviones B-17 estadounidenses, escoltadas por cuatro grupos de caza, completaron el trabajo. La tormenta de fuego se desató sobre esta ciudad sajona con vientos de hasta 240 km/h que todo lo succionaban hacia el centro del huracán, cuya columna de humo a altísimas temperaturas alcanzó los 5.000 metros de altura. Se dice que más del 70% de las víctimas murieron no víctima directa de los bombardeos, sino asfixiadas o a causa del humo y los gases tóxicos.
Pero ahí no acabó el desastre. El día 15, otra nueva incursión de 211 B-17 repitió el ataque, centrándose en blancos industriales y de comunicaciones. Dos días más tarde se produjo el último bombardeo, de otras 572 unidades estadounidenses.
Es de imaginar el grandísimo desastre que causó sobre la ciudad. Sobre el número de víctimas, aún hoy se sigue dando distintas cifras. Aunque sólo se contabilizaron 25.000 muertes, también se ha llegado a hablar de 135.000 y de hasta 200.000 fallecidos, bajo el argumento de que la ciudad alojaba numerosos refugiados, prisioneros aliados y heridos de guerra. Lo que nadie discute es el tremendo dato siguiente: el 90% de la ciudad fue convertida en escombros; y su precioso centro histórico despareció completamente.

9 comentarios:

nerea dijo...

la imagen que ilustra el artículo deja sin habla

Anónimo dijo...

El monumento que se observa es el allegory of peace.

Anónimo dijo...

Nada importante, pero la ciudad se llama Dresden no Dresde.

Franz dijo...

La ciudad de Colonia (Köln) también se llevó lo suyo.

https://www.google.es/search?q=cologne+bombing&espv=210&es_sm=122&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ei=xTueUsKjIcGJ7AaswYDABw&ved=0CDkQsAQ&biw=1920&bih=935

Anónimo dijo...

En español es Dresde,no Dresden,listilla.

?antifacha dijo...

A quien mierda le importa como morían esos nazis,así perdón a los fachas revisionistas.

Anónimo dijo...

No todos los habitantes de la ciudad eran nazis. No generalizes porfavor.

Anónimo dijo...

El libro Matadero Cinco lo describe muy bien.

nacho Rossich dijo...

MMMM no tengo yo muy claro lo que comentas... no fue peor la operación GOMORRA sobre Hamburgo en junio del 43? un total de 3000 aviones lanzaron 9000 toneladas de bombas sobre una ciudad que literalmente doblaba el tamaño de Dresde y que además históricamente ha sido (y es) el puerto mas importante de Europa (bueno, hoy por hoy gana Roterdam).
Oficialmente murieron 42.600 personas, pero hay que tener en cuenta que el gobierno Nazi se preocupó de "acotar" la cifra para que el impacto psicológico del bombardeo sobre la población civil, pero se estima que murieron muchas más personas ya que Hamburgo era en 1943 una ciudad de 1.200.000. Sin embargo Dresde se bombardeó al final de la guerra, y el conteo que ha llegado a nuestros días es el inglés, que por supuesto procuró hinchar las cifras para maximizar el impacto en la población civil.

Sea como sea ambos casos son un claro ejemplo de que la historia la escriben los vencedores. En el teatro de la guerra muchas veces es mas importante el impacto "mediático" que el ataque en si.
Por cierto, altamente recomendable el libro "El Hundimiento", un testimonio en primera persona de Hans Erik Nossack, que afortunadamente ese fin de semana decidió salir de la ciudad e ir a su casa en el campo, a unos 15 km de la ciudad. Pone los pelos de punta...