miércoles, 21 de octubre de 2015

¿Qué es el feudalismo y cuáles son sus orígenes?

Marrón, verde, rojo, a veces negro. Son los colores de la Edad Media, de sus paisajes pardos, a menudo secos, sombríos. La Edad Media es, a veces, la imagen de un extenso paisaje agrícola, de campesinos agachados sobre los cultivos, de un enorme castillo coronando la escena y de un Señor que lo posee todo. A todo ello lo llamamos feudalismo. Es un equilibrio, una simbiosis entre el campo, el hombre y el poder que se extendió durante siglos y que nació entremedias de la ruina de un mundo, el antiguo, y de uno nuevo, el medieval. Pero, ¿qué es el feudalismo?


¿Qué es el feudalismo?


La definición estricta nos define "feudalismo" como un sistema social, económico y político basado en las relaciones de dependencia (llamadas "relaciones feudales") entre un Señor y un vasallo. 

Si definimos al feudalismo desde un punto de vista social (es decir, de relaciones entre los distintos cuerpos sociales, podemos definirlo como un sistema en el cual se establecen unos compromisos de dependencia entre dos hombres libres: Señor y vasallo.

Por último, si definimos feudalismo desde el punto de vista económico (es decir, desde el punto de vista de unas relaciones económicas) el feudalismo es un sistema en el cual el dueño de la tierra (el Señor) cede la producción de ésta a un campesino (vasallo) a cambio de una parte de los beneficios.

Orígenes del feudalismo


Cuando Roma, como un castillo de naipes, se derrumbó


Como decíamos, el feudalismo hunde sus orígenes entre las ruinas del mundo antiguo y el comienzo de una nueva era de la humanidad, la Medieval, entre el siglo V y VI. La descomposición paulatina del orden romano, del férreo control que otrora tuviera la capital del mundo por aquel entonces, Roma, sobre los más extensos lindes de sus territorios, fue dejando paso, poco a poco, a la concentración del poder de pequeños territorios en manos de hombres (generalmente germanos) más poderosos que otros. Por aquel entonces (y durante muchísimos siglos, hasta prácticamente la aparición del capitalismo del mundo moderno) el poder era sinónimo de dos cuestiones: tierra y fuerza; es decir, la posesión de la tierra y, sobre todo, la fuerza militar. Como el Imperio romano dejó de tener capacidad de gobierno entre sus territorios, ello lo aprovecharon las tribus germánicas para adueñarse de la tierra y ejercer su poder. 

Estos son los primeros orígenes del feudalismo, pero aún no podemos hablar de su aparición. El feudalismo dará comienzo, según los historiadores, bastante más tarde, y protagonizado por otra invasión extranjera, que se dará a partir del siglo IX y que en este caso no sólo vendrán del norte, sino también de muchos otros lugares.

¡Que vienen los bárbaros! (otra vez) 


Durante la Alta Edad Media, Europa estuvo constantemente asediada.
A diferencia de las invasiones de los pueblos germánicos que acabaron con el Imperio romano (de Occidente), las invasiones de los siglos IX y X eran de saqueo y destrucción, es decir, su pretensión no era la de instalarse o conquistar los territorios de Europa Occidental. Según el historiador Jacques Le Goff, "Los invasores llegan de todas partes. Los más peligrosos llegan por mar, desde el norte y desde el sur. (...) Ante todo vienen a saquear. Hacen incursiones por las costas, remontan los ríos, se lanzan sobre las ricas abadías y asedian a veces las ciudades".

¿De dónde van a venir estos nuevos pueblos invasores? Provenían de Escandinavia (normandos, vikingos, etc.), el norte de África y de las estepas de Asia. El movimiento de estos pueblos significaron un pequeño terremoto en todo el continente: los normandos (cuyo nombre significa "hombres del norte", y que tienen a los vikingos como a los más conocidos) terminaron por instalarse en Inglaterra, en el norte de Francia y en el sur de Italia creando el reino de las dos Sicilias, además se expandieron hacia la actual Rusia, e incluso llegaron a Terranova, descubriendo el actual continente americano, quiniento años antes que Colon.

Los vikingos iniciaron expediciones de saqueo por prácticamente todas las costas europeas; incluso remontaron el Guadalquivir y saquearon Sevilla. Los Sarracenos desde el norte de África se expandieron hacia la isla de Sicilia, las islas baleares, Córcega, Cerdeña. Y los Magiares se terminaron por instalar en la actual Hungría, tras ser derrotados por Otón I.

Fotograma de la serie "Vikingos".

El Imperio carolingio, freno a las invasiones


El Imperio carolingio.
La formación del Imperio carolingio tras la batalla de Poitiers (732) frenó la expansión musulmana por Europa y significó la conformación de un poder franco fuerte en los antiguos territorios de la Galia. Ello derivó, con el emperador Carlomagno, en un comienzo expansivo de los carolingios para asentar las bases de un Imperio occidental que recupere el esplendor de la antigua Roma. Pero, a pesar de la fuerza del poder carolingio, el miedo a los saqueos y a las invasiones del exterior siempre estuvo en la mente de los francos y de los europeos en general. En palabras del historiador Ermelindo Portela, "La detención de la guerra expansiva que acompañó y, en buena medida, sostuvo la creación del Imperio carolingio, y su sustitución por una guerra defensiva ante los nuevos invasores, puso al descubierto, en Francia antes que en Alemania, la debilidad del poder monárquico para continuar dominando a la aristocracia." 

Es decir, a quienes tenían una posición de poder basada en la sangre (nobleza) o en la fuerza (militares). Esta necesidad de guerra defensiva hizo que el ejercicio del poder en los distintos territorios de los reinos pasase de los monarcas a los condes y a los jefes de los castillos, que tuvieron en sus manos el derecho de mando, la capacidad de administrar justicia, de utilizar en beneficio propio las tierras y las exigencias fiscales.

La caída de las ciudades y del comercio


En esta época la sociedad comenzó un proceso de ruralización,
es decir, un abandono paulatino de las ciudades en favor
del campo.
Las ciudades, que eran el gran núcleo social del mundo romano, dejarán de ser seguras en la Edad Media. En cambio, el pueblo comenzará a establecerse en el campo una vez la dominación de la tierra estará en manos de los señores, quienes tenían poder militar para defender ese territorio. Lo mismo ocurrió con las grandes rutas comerciales que antes poseía Roma, que van a caer en manos de bizantinos, árabes, turcos, etc., y también a merced de los piratas. Sin ciudades y sin comercios, el campo se convirtió en la única esperanza, prácticamente, de la mayoría de la población de los reinos occidentales.

Señoríos, señores y vasallos


Los distintos territorios de los reinos se dividieron, entonces, en señoríos; es decir, en tierras de un Señor, quien además administraba la vida y el trabajo de quienes en los señoríos vivían y trabajaban la tierra, es decir, los campesinos. Nacieron entonces las relaciones feudales o vasalláticas, las cuales, a pesar de cuanto podamos pensar, se producían entre dos hombres aparentemente libres. Libres porque en este caso no hablamos de esclavitud (que sí veíamos en el mundo antiguo), basada en que un hombre tiene una posición de dominancia sobre otro. En el caso del feudalismo, las relaciones entre Señor y vasallo son relaciones de conveniencia: el Señor necesita que alguien trabaje sus tierras, y el campesino necesita que alguien le proteja ante los saqueos o invasiones.

Por lo tanto, podemos decir que estas relaciones, en la mayoría de las ocasiones, no fueron impuestas, sino aceptadas debido a las dificultades propias de la época. Aun así, no podemos decir que la implantación de estos señoríos no se hizo sin violencia en muchos casos, pues hubo enfrentamientos entre los antiguos y los nuevos dueños del poder, y entre estos y los campesinos que se resistían a las nuevas exigencias y a los abusos del Señor.

Por último, en este esquema podrás encontrar un buen resumen de los orígenes del feudalismo, que parten, como hemos visto en este artículo, de las invasiones extranjeras del siglo IX, aunque, como ya hemos visto, hunde sus raíces ya a finales del Imperio romano.


Fuentes:

Portela, Ermelindo; El cambio feudal. El hombre y la tierra. Señores y campesinos. Artículo en Historia de la Edad Media, ed. coordinada por S. Claramunt; Ariel Historia, 2006.

Le Goff, Jacques; La civilización del occidente medieval; ed. Paidos, 1999.


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