miércoles, 4 de enero de 2017

Conclusiones tras un año con la "flipped classroom", o por qué sigo dándole la vuelta a mis clases

El año pasado ha sido mi año "flipped". Durante el curso 2015/2016 me embarqué en la aventura de darle la vuelta a mi clase ayudándome de una metodología que ha comenzado a sonar con fuerza en la comunidad educativa de nuestro país, la "flipped classroom". Mucha ilusión, mucho tiempo dedicado y, sobre todo, mucha creatividad al servicio de este cambio, han supuesto a lo largo de un año que mis alumnos hayan mejorado sustancialmente su motivación y su aprendizaje en la asignatura de Ciencias Sociales. Un cambio que, además, ha llevado a mi canal de YouTube a miles de suscriptores que aprenden con mis vídeos y a un buen número de profes interesados en mi experiencia, a los que, desde aquí, les agradezco enormemente su interés. En este artículo expongo algunas de las conclusiones tras un año aplicando esta metodología. También hablo, al final, de algunas dificultades con las que me he encontrado, como no podía ser menos. ¡Sigue leyendo!

Mi experiencia flipped classroom me ha llevado a participar en el programa de TVE "Poder Canijo", sobre 
innovación educativa (fotogramas de "Poder Canijo", TVE, 30/10/16), y también en diversos medios.


¿Por qué decidí aplicar la flipped classroom?


Jon Bergmann y Aaron Sams
"Dale la vuelta a tu clase", el libro de
 cabecera de todo profesor "flipped".
Cuando a finales del curso 2014/2015 me planteé la idea de aplicar la flipped classroom de forma experimental para el curso próximo, jamás podía imaginar que aquello acabaría siendo una auténtica revolución en mi manera de dar clase y, sobre todo, en la motivación, en el entusiasmo y en el aprendizaje de mis alumnos. Y todo se debió casi a una casualidad; aquel final de curso di con un libro cuyo sugerente título me animó a su compra; “Dale la vuelta a tu clase” (Bergmann, J. y Sams, A., 2014), que poco después me empujaría a apostar por esta metodología incipiente que tantas alegrías me ha dado como profesor. 

Antes de centrarme en exponer cuáles han sido las ventajas he obtenido en mis clases con la aplicación de la flipped classroom, es importante que tengamos en cuenta una pregunta muy importante que todo docente debe hacerse antes de embarcarse en una innovación educativa, y que yo mismo me hice cuando, por aquel entonces, empecé a plantearme la idea de cambiar mi metodología; ¿por qué necesito un cambio?

A veces planteamos innovaciones educativas que realmente no necesitamos. Nos afanamos en aplicar cambios metodológicos por sumarnos a una moda, o porque nos los exige el equipo directivo o el inspector de turno, sin que fuese realmente necesario o sin que fuese la innovación que nos exige nuestra clase. En mi caso, yo estaba buscando una nueva metodología que me permitiese mejorar la motivación de mis alumnos hacia la clase de historia, aplicar una enseñanza mucho más práctica y dar pie a mis alumnos a que tomen las riendas de su propio aprendizaje. De entre todas las nuevas metodologías en auge, la que más se adecuaba a mis exigencias era, sin duda, la flipped classroom. 

El curso 2015/2016 lo comencé aplicando la flipped classroom en la clase de 2º de ESO de Ciencias Sociales. Lo hice a través de vídeos de YouTube en los que desgrané el temario de la asignatura, desde la Edad Media hasta la Edad Moderna. Aprendiendo de los youtubers que veían mis alumnos a diario, me di cuenta de que estos vídeos tenían que ser cortos (en torno a diez minutos), dinámicos (con uso de múltiples recursos como imágenes, vídeos, etc.) y divertidos. El uso del humor era, probablemente, la mayor herramienta de atracción de mis alumnos hacia el visionado de los vídeos.

El humor siempre ha sido un recurso presente en mis vídeos.

Tras los vídeos, ¿qué ocurría en el aula? Precisamente el cambio de mayor importancia ocurría no en la pantalla del ordenador de mis alumnos, sino de puertas para adentro de mi clase. El tiempo liberado en clase me permitía centrarme al cien por cien en el aprendizaje de mis alumnos, primero con un repaso diario de los contenidos y, luego, con una buena y variada batería de actividades que hiciesen las clases mucho más interesantes y dinámicas. A través de estas actividades, además, podía aprovechar para atender a la singularidad de todos mis alumnos, pues mientras el resto de la clase trabajaba, mayoritariamente en grupo (con rutinas de pensamiento, actividades teatrales, juegos, etc.), yo podía pasar tiempo de calidad con algún alumno que presentase dificultades en su aprendizaje. 

El curso 2015/2016 transcurrió con absoluta normalidad y la flipped classroom se asentó con comodidad entre mis alumnos y yo. Y tras el final del curso, decidí que esta nueva metodología me había aportado tantas ventajas que tenía que seguir apostando por ella. Para entonces mi canal de YouTube ya tenía miles de visitas diarias de estudiantes de España y Latinoamérica que aprendían gracias a mis vídeos, y había conocido a una gran comunidad de profesores a los que me unía la aplicación —de forma pionera— de esta metodología en España. Es decir, ya no tenía vuelta atrás.

¿Cuáles son las ventajas que la flipped classroom ha aportado a mis clases? Tras un año como profesor flipped, puedo resumirlas en las siete siguientes. Estoy seguro de que, después de leerlas, te plantearás el salto de darle la vuelta a tu clase. 

1. Es una evolución natural de la enseñanza de las Ciencias Sociales 


Aaron Sams y Jon Bergmann, los impulsores de esta metodología
en un instituto de Estados Unidos.
La flipped classroom nació en Estados Unidos en el aula de dos profesores de física y química, Jon Bergmann y Aaron Sams. Muchas personas me han preguntado cómo he logrado adaptar una metodología que nació para un aula de ciencias a una clase de Historia. Yo les respondo que me fue realmente sencillo; pues considero que esta metodología se adapta realmente bien a la materia. La clase de historia está cargada de un pesado contenido teórico, que es precisamente aquello que más rechazo genera en el día a día de un aula de historia entre los estudiantes. La flipped classroom traslada esa explicación teórica al ordenador, al teléfono móvil, a la consola de cada alumno. Aprovecha esta plataforma para reinventar el modo en que el profesor da una explicación; gracias a esta metodología, ahora puedo explicar el tema de los Reyes Católicos, por ejemplo, analizando imágenes de ellos, incluyendo diapositivas o gráficos e incluso imágenes de series o películas históricas centradas en estos personajes. Es decir, la flipped classroom supone una evolución desde la explicación tradicional basada en el libro de texto a una explicación basada en Internet y en las nuevas tecnologías. O lo que es lo mismo, una evolución natural de la enseñanza de la Historia de acuerdo a los tiempos que corren.

2. Es un modelo muy atractivo para el estudiante


YouTube es ya la primera opción de entretenimiento para
los jóvenes, por encima de la TV.
Asumámoslo, YouTube es la principal plataforma de entretenimiento en Internet, pues todas las semanas aparece un vídeo viral que llega a millones de personas. Lo primero que al estudiante le llama profundamente la atención con este modelo es que su principal herramienta de estudio es una plataforma que usa a diario. YouTube es hoy en día la principal fuente de entretenimiento de los jóvenes, y algunas de sus principales ídolos son, precisamente, youtubers. Es por tanto por lo que este modelo de clase habla el idioma de nuestros alumnos y se desarrolla en una plataforma que ellos dominan a la perfección. Además, si somos capaces de incluir humor en nuestros vídeos, los alumnos comenzarán su visionado con predisposición positiva. Un visionado que, gracias a esta plataforma, podrán hacer no solo en de su ordenador, sino en su teléfono móvil, Tablet, Smart TV o videoconsola. Es decir, YouTube permite que los alumnos tengan acceso al vídeo en multitud de dispositivos, por lo que apenas podrán encontrar excusas para decir que no han podido ver el vídeo. 

3. Cambia el sentido de los tradicionales deberes para casa 


Portada de "El periódico" del 19/07/16, sobre
el debate de los deberes.
El debate de los deberes está a la orden del día. ¿Mandamos muchos deberes?, ¿son necesarios? A menudo, el debate de la cantidad de deberes esconde el que considero es el verdadero problema: ¿son necesarios los deberes que mandamos? ¿Son actividades repetitivas que no incidirán realmente en el aprendizaje de nuestros alumnos? Y ello va unido también al siguiente problema: ¿tienen nuestros alumnos recursos a su alcance para realizar correctamente los deberes de casa? En muchas de las ocasiones nuestros alumnos necesitan de sus padres o de profesores particulares para completar las tareas, lo que puede generar desigualdades entre aquellos alumnos que no tienen a su alcance estos recursos, y los que sí. ¿Y si cambiamos el sentido a los deberes? Para ello, tenemos que cambiar el orden de importancia ante una explicación teórica y una actividad práctica: precisamente, la flipped classroom cambia el sentido y otorga la mayor importancia a la práctica —a los comunes deberes— que tradicionalmente se han realizado en casa y que ahora se realizan en clase, supervisados por el profesor. Ello hará que, al fin, los alumnos no necesiten un profesor particular para completar su tarea, pues su única tarea con la flipped classroom es la de atender de manera virtual a una clase y tomar apuntes. Una tarea sencilla, a fin de cuentas, que deja las tareas de mayor dificultad para el aula. Un cambio de perspectiva en lo que hasta ahora conocemos como deberes que puede ser la solución al debate que actualmente sacude la educación en España. 

 4. Mejora la asimilación de los conceptos en la explicación teórica 


Mediante una pequeña ventana a mi escritorio, mis alumnos han accedido a
la explicación teórica junto a diapositivas, imágenes, texto, etc.

En este modelo, los roles y los espacios también se invierten, y el día a día de la clase obtiene más dinamismo. A pesar de que los profesores intentemos realizar una exposición divertida, amena y participativa, es probable que algunos de nuestros alumnos se distraigan, se dispersen o no presten atención. Con este modelo, he demostrado que el alumno no tiene oportunidad de distraerse con otro compañero en la escucha de los conceptos y en la toma de apuntes; y si lo hace (navegando por Internet, redes sociales, etc.) siempre podrá volver atrás y retomar los apuntes por donde los dejó. En clase no hay manera de rebobinar al profesor (a no ser que el alumno pregunte explícitamente sobre algo a lo que no ha entendido) y hay muchos momentos en que los contenidos no son captados por nuestros alumnos. Si un alumno toma apuntes del vídeo de principio a fin, se puede garantizar, en menor o mayor medida, que ha captado la mayoría de los contenidos del vídeo. 


5. Mejora la actitud de los alumnos en clase, pues cada clase es distinta a la anterior 


La flipped classroom me permitió hacer un montón
de actividades variadas que rompieron la monotonía
de la clase.
Esta es una de las consecuencias de este modelo que más me han gustado. Al disponer de toda esa gran cantidad de tiempo libre en clase, en el día a día de las clases ha habido de todo menos monotonía. En una clase tradicional, el alumno sabe que lo que le espera es probablemente una media hora de escucha o toma de apuntes, y su predisposición a ello puede ser negativa. Ahora, todas las clases son diferentes a la anterior pues el alumno nunca sabe qué actividad va a realizar. He procurado que las actividades realizadas sean dinámicas y variadas, no muy largas y primando sobre todo el trabajo en grupo. Y la predisposición de los alumnos a este tipo de actividades no ha podido ser más satisfactoria. 

6. Permite una mayor personalización de la educación 


Como decía al comienzo del artículo, al poder dedicarle mucho más tiempo a los alumnos de manera individual, he podido atender mucho mejor la diversidad de estos, así como atender a sus distinciones mediante actividades que fomenten el uso de las inteligencias múltiples y desarrollen sus competencias clave. Gracias al cambio en el aula, ahora puedo dedicarle todo el tiempo necesario a alumnos que presentan mayores dificultades mientras el resto de la clase trabaja de manera autónoma.  Conceptos tan de moda en la educación hoy en día y que la clase invertida ayuda a potenciar en el aula. 

 7. Mejora el aprendizaje en la asignatura 


Y la última de las consecuencias, que engloba a las anteriores, y que resulta finalmente la más importante de todas. Porque si el aprendizaje de la asignatura no hubiese mejorado como lo ha hecho, no hubiese merecido la pena la gran cantidad de tiempo y esfuerzo dedicado a la clase invertida. A medida que mis alumnos iban inmiscuyéndose cada vez más en la dinámica de clase, yo notaba cómo iban asimilando mucho mejor los conceptos y procedimientos. Porque la gran mayoría del tiempo de clase se basaba en el repaso y la realización de actividades que asimilaban y aseguraban el aprendizaje.


Hasta entonces, con el modelo tradicional, por el contrario, la mayor parte del tiempo de clase se basaba en una exposición de contenidos a través de la cual el profesor es incapaz de saber si el alumno está realmente escuchándose o si por el contrario está en viviendo una aventura en su entretenido mundo interior. Ahora, con la flipped classroom, todo ello ha cambiado.

8. ¿Y cuáles son las dificultades con las que me he encontrado?


No todo ha sido coser y cantar. La aplicación de la flipped classroom me ha supuesto, en algunas ocasiones, más de algún quebradero de cabeza. En primer lugar, porque cada semana suelo encontrarme con algunos alumnos que no han visto los vídeos. Aunque afortunadamente hablamos de un número muy bajo (si fuese al contrario, ya me habría planteado la idoneidad de esta metodología), estos alumnos, como es lógico, no pueden seguir al resto de compañeros en las actividades que se plantean en clase. ¿Cuál es la solución que he dado hasta ahora? Varias. En primer lugar, pongo a ese alumno sentado junto a otro que haya entendido bien la lección y le pido que se la explique. A veces, también, me he sentado con esos alumnos que no han visto el vídeo. En otras ocasiones he usado el libro de texto para que, en clase, trabaje esa misma lección que se ha visto en vídeo. Y, por último, incluso he puesto al alumno a ver el vídeo de manera individual, en el aula de informática del centro. Es decir, son varias las respuestas que he planteado ante esta dificultad, la cual, como decía, no suele ser mayoritaria entre los alumnos, sino residual.

Este curso he empezado aplicando la flipped classroom
en la Geografía de 1º de ESO para, en el segundo trimestre, 

comenzar con la Prehistoria.
Otra dificultad que me he encontrado es el excesivo tiempo que hay que dedicarle a aplicar convenientemente esta metodología. La forma en que he intentado solventarla es yendo paso a paso; es decir, curso a curso. Si el curso 2015/2016 generé vídeos y actividades para 2º de ESO de Ciencias Sociales, este curso he comenzado con 1º de ESO, y, con los de 2º, estoy usando el material que generé el curso pasado. Sería impensable plantear la flipped classroom para la Secundaria entera, por lo que lo mejor, creo, es hacerlo poco a poco.

 Aquí un ejemplo de los nuevos vídeos de Prehistoria para 1º de ESO:


Si en la evaluación sigo teniendo alumnos suspensos, ¿es culpa de la metodología? Esto mismo me he preguntado en las evaluaciones en las que he tenido que calificar el desempeño de mis alumnos, y en las que, como no iba a ser menos, también había suspenso. Aun así, creo que esos suspensos son más realistas y justos que los que ponía antes. Me explico; mientras que anteriormente apenas tenía recursos para evaluar, centrándolos todos en el examen, ahora tengo un buen número de evidencias de evaluación que voy tomando cada clase debido a que los alumnos están continuamente realizando actividades. Es decir, el examen ya no es el único medio de evaluación, sino uno más, por lo que, cuando un alumno suspende, lo hace porque en la suma de su trabajo durante todo el trimestre no ha alcanzado los objetivos mínimos propuestos. Y no porque solo haya suspendido un par de exámenes.


Como vemos, a pesar de las dificultades con las que me he encontrado, muchas son las ventajas que tanto los docentes como nuestros alumnos podemos obtener si nos atrevemos a dar el salto a la flipped classroom. Solo tenemos que atrevernos precisamente a dar ese salto. Será difícil, complicado y exigirá tiempo, pero merece la pena la pena al cien por cien. Ahora, ¿te atreves darle la vueta a tu clase? ¡Adelante!


Enlaces:


Si quieres aplicar la clase invertida en tu clase, empieza por leer el libro:
Si quieres acceder a un buen número de interesantes actividades prácticas para tu clase de Historia, lee el siguiente libro:
Un artículo en el que expongo, en profundidad, mis conclusiones tras un trimestre aplicando esta metodología:
El resultado de mi "clase invertida" tras un trimestre, o cómo darle la vuelta a tu clase y no morir en el intento. 
Y la web de referencia sobre la "Flipped Classroom" en España:
www.theflippedclassroom.es

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